jueves, 7 de mayo de 2009

Hoy vivimos contaminados, azotados por desastres naturales, afectados por enfermedades y, no contentos con eso, sumidos en una violencia sin límites.
Ya no basta con derribar de una trompada a tu contrincante, ahora hay que desangrarlo, desfigurarlo y solo detenerse cuando otro se te interpone. Menos aún basta con el uno a uno, ahora mejor es todos contra todos.
Qué poco aprendimos de la vida, si lo que hoy nos sorprende es que una persona devuelva una suma considerable de dinero y, por el contrario, ya no nos inmuta que a un par de viejitos los muelan a palos para sacarles la jubilación.
Qué triste vivir enrejado y no haber cometido ningún crimen… Qué pena tenerle miedo al que camina al lado tuyo.
Hay de por sí tantas cosas que hacen al mundo injusto, que seguir sumando a la cuenta de lo malo me parece irracional, y yo sé que todos tenemos un poco de locos… pero estaría bueno sacar esta “locura” que mata y que destruye. ¿Es realmente necesario que te golpee de cerca para empezar a cambiar la forma de pensar? ¿Hace falta que la muerte te toque la puerta para darte cuenta que no hay tiempo para perder en violencia? A veces parece, pero no somos eternos. Siempre en algún momento te va a tocar a vos, y no siempre el que te ofrece la mano tiene dobles intenciones. Ciertas enfermedades pueden acabar con tu vida sin importar cuánta plata tengas, cuántas ganas o de dónde vengas, eso es lo irremediable. Ojala no nos convenzamos de que la violencia es una enfermedad terminal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

si es asi lu...la gente no toma verdadera conciencia hasta q le pasa...nuestra sociedad es asi descomprometida, por eso por eso es q estamos asi....muy acertadas palabras aunq duela saber q estal cual como decis...te quiero amiga saludos a cumbio!! jajaj

pauli