Sé exactamente dónde y qué estaba haciendo hace un año atrás. Tomaba la decisión más difícil de mi vida, apretaba los dientes para no llorar... Aceptaba, con todo el dolor del mundo, que me iba a tener que despedir de uno de los grandes amores de mi vida.
Sé exactamente dónde y qué estaba haciendo hace seis meses atrás. Veía por última vez a uno de los grandes amores de mi vida. Maldecía a la vida, al cielo y a todo lo que pudiera por querer quitarme otra parte de mi corazón. No aceptaba que me iba a tener que despedir, no quería creer y por eso no volví al día siguiente... Siempre lo voy a lamentar.
Mañana se cumple un año... Una parte de mí se quedó en ese momento. Recuerdo con exactitud la congoja con la cual me contesto mi amor, que 6 meses después también iría a enterrar, cuando le trasmití la noticia.
En ambas ocasiones, sentí al mundo caerse encima mío, sin que me importase. Creí que la cama me tragaría, pedí que lo hiciera. Pero gracias a la fuerza de otras almas que se transformaron en pilares para que ese mundo no me aplastará, me levanté.
Supe que de alguna manera morí con ellas. Lo supe, e incluso, lo rogué con certeza al llegar la primavera. Sin embargo, hoy sé que de alguna forma ellas revivieron conmigo. Que están firmes y pegadas contra mis hombros.
Ese mismo amor con el que me educaron y enseñaron a vivir. Hoy late por ellas con fuerza y vive en cada una de mis acciones. Soy, en gran parte por ellas y eso es algo que nada ni nadie podrá modificar.
Jamás hubiera imaginado lo que iba a pasar... Mucho menos que a un año y/o seis meses de morir junto a ellas, podría considerarme nuevamente feliz. Me enorgullece saber que las puedo honrar, que estarían felices con mis avances. Me duele la ausencia, pero no cambiaría por nada este dolor que es sólo una muestra más del amor que tuve la bendición de recibir de esas dos maravillosas mujeres.
Ya no tengo bronca y ningún recuerdo me parece feo, por entender que el amor jamás se desvanece sino que se transforma en acciones eternas. El amor de ellas, hoy son mis valores y principios, son mi orgullo de haberlas tenido de abuelas, maestras, confidentes, compañeras y sobre todo, grandes ejemplos.
Hoy, con o sin lagrimas, le voy a dedicar una sonrisa al cielo pensando en ellas.
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domingo, 9 de enero de 2011
miércoles, 6 de octubre de 2010
Ya pasó...
Ya me separan días de esa fecha tan temida. Tan imposible de obviar. Pasó con penas y glorias. Pena de no tenerlas conmigo... De tener la certeza de que no escucharía sus dulces voces deseándome toda la felicidad por ese nuevo año, de no poder sentir sus cálidos mimos y su amor maternal. Pena que me quema el corazón desde que la muerte nos separó. Pena de su ausencia que noto cada nueva mañana cuando abro los ojos, porque me brindaron miles de días felices y porque, como una de ustedes siempre me decía, yo fui el segundo día más feliz de sus vidas. Pena porque son mis amores y las mejores abuelas que me podrían haber tocado, más que abuelas... madres.
Gloria por el cariño paternal, fraternal y de aquellos amigos que respetaron mi decisión de no festejar. Gloria ustedes tres hermanas del alma, a las que el título de "amigas" les queda corto. Gloria por sus cuidados, por su atención especial todas estas semanas tan jodidas. Porque no hay quién me conozca mejor y que pueda comprender realmente mis sentimientos como ustedes. Porque ver sus ojos humedecerse con mi dolor, me colma el alma de amor por ustedes. Porque no precise muchas palabras para que, como siempre lo han estado, acudieran a mi lado. Gloria porque me dan razones para seguir, cuando se me nubla la mente. Gloria porque me proporcionan las ganas de estar mejor para poder devolverles aunque sea un poquito de todo lo que ustedes me brindan. Porque me demuestran que el mundo no es tan injusto, como a veces siento. Gloria porque ustedes son lo que la sangre no me dio, pero la vida me hizo encontrar. Las amo inmensamente y les estoy infinitamente agradecida.
Gloria por el cariño paternal, fraternal y de aquellos amigos que respetaron mi decisión de no festejar. Gloria ustedes tres hermanas del alma, a las que el título de "amigas" les queda corto. Gloria por sus cuidados, por su atención especial todas estas semanas tan jodidas. Porque no hay quién me conozca mejor y que pueda comprender realmente mis sentimientos como ustedes. Porque ver sus ojos humedecerse con mi dolor, me colma el alma de amor por ustedes. Porque no precise muchas palabras para que, como siempre lo han estado, acudieran a mi lado. Gloria porque me dan razones para seguir, cuando se me nubla la mente. Gloria porque me proporcionan las ganas de estar mejor para poder devolverles aunque sea un poquito de todo lo que ustedes me brindan. Porque me demuestran que el mundo no es tan injusto, como a veces siento. Gloria porque ustedes son lo que la sangre no me dio, pero la vida me hizo encontrar. Las amo inmensamente y les estoy infinitamente agradecida.
lunes, 23 de agosto de 2010
Gracias inconsciente consciente
No veo los calendarios. No registro las fechas. No me fijo más en los recordatorios de cumpleaños en el caralibro. En fin, no quiero y me niego a que pase el tiempo. Necesito averiguar la dirección de Marty McFly, dormirlo con un palo de amasar y robarle el De Lorean... seguro que yo lo necesito más que él.
Más allá de mi plan malévolo para volver al pasado (sí, sí el futuro ya fue ¡superenlo!), esta negación por el paso del tiempo me está llevando a experimentar nuevas técnicas para no quedar mal con los seres queridos. Resulta que soñe que hablaba conmigo misma sobre el cumpleaños de mi mamá (sí, ni eso recuerdo). Así que gracias a mi insconciente, que parece estar más atento que mi parte consciente, hoy me levante y llame a mi sra madre y quede como un diosa.
Así que por favor que no decaiga incons (necesito ponerle un nombre copado), seguí así que me estas salvando la vida social.
Pd: ¡Feliz cumpleaños a mi Momi!
Más allá de mi plan malévolo para volver al pasado (sí, sí el futuro ya fue ¡superenlo!), esta negación por el paso del tiempo me está llevando a experimentar nuevas técnicas para no quedar mal con los seres queridos. Resulta que soñe que hablaba conmigo misma sobre el cumpleaños de mi mamá (sí, ni eso recuerdo). Así que gracias a mi insconciente, que parece estar más atento que mi parte consciente, hoy me levante y llame a mi sra madre y quede como un diosa.
Así que por favor que no decaiga incons (necesito ponerle un nombre copado), seguí así que me estas salvando la vida social.
Pd: ¡Feliz cumpleaños a mi Momi!
martes, 29 de diciembre de 2009
Días de hospital...
Las mismas sábanas blancas y esa posición que de tan repetida se vuelve incómoda. El calor insoportable, la gente desconocida que entra y sale y esa incertidumbre del no saber. Los días de lucidez son pasables, siempre alguien me viene a ver y algo logro conversar. Sin embargo, en las noches de insomnio atormentan los gritos ajenos y las horas que nunca pasan...
Los mismos trámites rutinarios, el poco descanso, la pésima alimentación y la creciente angustia que produce ver a quién amas desvariando... Tratar de tener una conversación coherente, olvidarte que fuera de esas inquietantes paredes blancas existe otra vida. Los días traen más movimiento y las horas pasan rápido. En cambio, las noches con sus gritos de dolor e histeria son duros y ninguna posición resulta cómoda para descansar los ojos.
Con los días se descubren las pequeñas alegrías entre los numerosos defectos. Las caras sonrientes de poder irse por la puerta de salida, las muchas personas que por una triste casualidad común resultan simpáticas y grandes compañeros de la calamidad. Aquellas anécdotas que por fuerza de voluntad se volvieron graciosas. Descubrir que en el fondo siempre lo más importante son los afectos.
Por suerte, ya nos fuimos por la puerta de salida con una sonrisa.
Los mismos trámites rutinarios, el poco descanso, la pésima alimentación y la creciente angustia que produce ver a quién amas desvariando... Tratar de tener una conversación coherente, olvidarte que fuera de esas inquietantes paredes blancas existe otra vida. Los días traen más movimiento y las horas pasan rápido. En cambio, las noches con sus gritos de dolor e histeria son duros y ninguna posición resulta cómoda para descansar los ojos.
Con los días se descubren las pequeñas alegrías entre los numerosos defectos. Las caras sonrientes de poder irse por la puerta de salida, las muchas personas que por una triste casualidad común resultan simpáticas y grandes compañeros de la calamidad. Aquellas anécdotas que por fuerza de voluntad se volvieron graciosas. Descubrir que en el fondo siempre lo más importante son los afectos.
Por suerte, ya nos fuimos por la puerta de salida con una sonrisa.
miércoles, 17 de junio de 2009
Un mundo sin ti, no lo querría imaginar
Alguna vez existió, pero ya no lo puedo recordar
Un mundo sin ti, me parecería la comparación constante con el vacío
Que me provocaría irremediablemente tu ausencia
Los mates ya no tendrían el mismo sabor
Las charlas eternas encontrarían su final
Los nombres inventados ya no aliviarían mis estudios
Y los recuentos de mis lecturas no tendrían oídos donde caer
Suerte que no tuve que terminarlo.
Alguna vez existió, pero ya no lo puedo recordar
Un mundo sin ti, me parecería la comparación constante con el vacío
Que me provocaría irremediablemente tu ausencia
Los mates ya no tendrían el mismo sabor
Las charlas eternas encontrarían su final
Los nombres inventados ya no aliviarían mis estudios
Y los recuentos de mis lecturas no tendrían oídos donde caer
Suerte que no tuve que terminarlo.
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