Ya nos conocemos, nos hemos encontrado en alguna que otra ocasión. Sin embargo, no logro acostumbrarme a tu amarga realidad. Sos, irónicamente, un choque con lo efímero de la vida. Algo así como un recuento de recuerdos, el aferro a las pocos retratos, un manojo de palabras sabias que se aprecian muy tarde y esa terrible sensación de que ya no volverá.
Sos de las pocas cosas que todos tenemos como certera. Pero no importa en la forma en que aparezcas... muerte, jamás estaré preparada para tu llegada.
Cualquier palabra pronunciada para consolar tu presencia nunca será suficiente. Siempre lograrás sonsacar lágrimas o, tristemente, alguna sonrisa. Es innegable que producís un impacto en el pensamiento, que escapa a cualquier tipo de lógica. Contigo se va el desconsuelo y de la vida que te llevaste se queda la eterna memoria.
1 comentario:
que lindo que escribis amiga =)
pau
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